5 VINOS PARA MARIDAR CON CARNES DE CAZA
Cuando pensamos en carnes de caza, inmediatamente nos viene a la cabeza la profundidad de sabores de la tierra: notas salvajes, texturas firme y aromas potentes que piden un vino que no sólo acompañe, sino que eleve la experiencia. En este escenario, los vinos de la selección de Iguazú Vinos se convierten en imprescindibles aliados. Cada botella habla de un territorio, de un terroir y de una historia que arroja puentes entre la cocina y el paladar.
Para guisos de jabalí o pato asados, un vino tinto con cuerpo y estructura, capaz de rodear la carne con notas de fruta negra madura y especias, transforma cada bocado en un momento para recordar. Cuando el plato es más aromático, como unas brochetas de caza menor, un vino con taninos suaves y elegantes resalta los aromas sin rehogarlos. Y para estofados largos, nada como un coupage en profundidad, donde el vino y la caza encuentran un equilibrio perfecto, amplificando aromas terrosos, tostados y silvestres.
Un tinto con carácter, que habla de la tierra y el equilibrio entre fruta y madera, te hará redescubrir el mismo plato cada vez. Otro, más intenso y con matices especiados, será ideal para cuando el guiso es rico en hierbas aromáticas y salsa concentrada. Incluso un vino con un punto más luminoso y aromático puede sorprender —si la caza va acompañada de guarniciones cítricas o de setas, la frescura y acidez del vino abren el paladar y refrescan entre bocado y bocado.
A través de estos cinco vinos seleccionados por Iguazú -todos con identidad propia pero pensados para acompañar la fuerza y complejidad de la caza- cada comida se convierte en un diálogo entre la cocina y el vino. Compartir estos momentos con amigos o familia, entre risas y conversaciones, hace que el placer de comer y beber se transforme en recuerdos inolvidables, donde la caza y el vino bailan con armonía en tu paladar.